Valentina Salgues

 I

Cuando niña existió en mi una fascinación por la manufactura relojera Cartier. Pues, les pedí a Relojes Cartier la Eterna Juventud a cambio de vivir dentro del Tiempo, dentro del Reloj universal que en ese entonces llevaba el nombre de aquella marca de relojes francesa. Ellos me cedieron el deseo. A pesar de que era bastante joven, pero quería seguir siéndolo. Y abandoné a mi familia, a mis amigos, a la escuela y a todos los ―chiches‖ y lo único que llevé fue un espejo para verme todos los días Niña, y no crecer jamás.
También abandoné a mi amiga Blanquita…

Adoraba estar dentro de ese inmenso reloj, y mover con toda mi fuerza las agujas, de la forma más coordinada posible con la certeza de que siempre iba a ser niña, a pesar de que el tiempo pasara. Pues, lo hacía muy bien y también se sentía bien sudar tanto e hidratarse con el mismo sudor. Y jugar con el tiempo. Y estar convencida de que obtendría la eterna juventud.

TEXTOS DEL LIBRO: ATLÁNTOV

Federico Spoliansky

Dudar, matracar sobre penurias es propio del bonaerense y del porteño, sean doctos o iletrados; toda charla parece interconsulta. Es difícil contener la duda, la contamos. Rueda como el tambor de un lavarropas, de principio a fin y da capo al infinito no se agota de girar sobre sí. Dudar es un vaivén: sacar la cola o meterla, sacar la lengua y meter púa, guantear, ¿guanteamos? Si contamos nos opinan.

La tramoya de la duda opera en el conurbano y en la CABA. Dalmiro Sáenz dijo: “Dudá solo en voz baja”. Escribo solo en voz baja. Escribir es un vaivén: sacar la cola y meterla, sacar la lengua y meterla, pisar y meter la pata, mano, mula, subir y bajar la capucha. Escribir endeudado mandamás: ¡Sacá pecho! ¡Poné cara! ¡Meté panza! Pecho, cara, panza, pucha; habiendo pucha pongo pucha.

CREACIÓN Y OTROS MICRORRELATOS

             Atilano Sevillano

CREACIÓN 
Para el séptimo día ya había terminado todo lo que se propuso. Comprobó que el guión que había escrito a lo largo de la semana era bastante aceptable. Sus personajes ya habían improvisado algunas escenas y se habían realizado algunas tomas. Por todo ello decidió tomarse un breve descanso. Al octavo día: luces, cámara…¡acción¡, ¡cooorteeen¡ gritó el Creador. El estreno resultó todo un taquillazo. 

DESENCUENTROS 
Adán perseguía a Eva por el jardín edénico, pero no le dio alcance. Se encontraba posando para otro cuadro. 
Caín perseguía a su hermano Abel por el páramo , pero no le dio alcance. Se encontraba protagonizando otra película.